¿Por qué yo?

¿Por qué copywriting?

Mi tema con el copywriting y las ventas tiene que ver con un descubrimiento íntimo.

Mira.

No sé si a ti te pasa lo mismo, pero puede que lo veas a tu alrededor. 

He encontrado una relación entre el rechazo a vender y el victimismo.

Te explico, a la mayoría de la gente las ventas le producen fastidio, pereza. 

Muchos profesionales, cuando venden en persona, puede que tengan suerte de comunicar lo que hacen dejándose llevar por la intuición.

Pero en sus web solo ponen textos bonitos para quedar bien, no estudian cuál es su mensaje de ventas. No aplican copywriting.

O sea, crean un buen producto o servicio, y luego lo dejan a su suerte, a  “lo que tenga que ser”, a la aleatoria comprensión de los demás.

Si dejas el valor de tu producto o servicio a la libre consideración de los otros, es cuestión de meses que termines diciendo que tu negocio no avanza porque “la crisis”, “la competencia” o “los precios del mercado” no te lo permiten.

Detrás de esa tendencia, no está la pereza, la pereza es la parte visible del abandono.

Detrás de la pereza lo que existe es un victimismo sutil que va tiñendo nuestras acciones de poco efectivas para que después nos permitamos decir:

“me he esforzado, y no lo conseguí”.

A veces nos hacemos trampas a nosotros mismos. 

Espero que sepas persuadir para que tu
cliente potencial entienda lo bueno que es tu servicio.
O tu producto.

Diseño sin título

El copywriting que aplico controla de qué manera es percibido tu producto o servicio para que despierte el deseo de compra en tu cliente potencial.

Cada palabra de tu mensaje de ventas tiene una razón de ser. 

No se trata de magia, ni de trucos de dos días de vigencia, es un oficio que lleva décadas estudiando la reacción del usuario ante los estímulos publicitarios escritos.

Los copywriters de la vieja escuela tenían muy clara una cosa: nadie compra sin leer.

Y una cosa sabemos ahora: cada día leemos más. 

¿Cuantas veces al día miras el teléfono y lees alguna cosa antes de hacer clic?

Me dedico al copywriting de investigación, con acciones puntuales y efectivas que llegan al usuario de manera directa

Nada de fórmulas gastadas, ni de plantillas para rellenar

  • Hago CARTAS DE VENTA que dejan a tu cliente potencial salivando por por tu producto o servicio (landing pages, para los amigos).
  • ANUNCIOS que hacen clic. Es decir, anuncios atrevidos que atrapan la atención.
  • Campañas de EMAIL MARKETING de personas para personas. Correos que tu usuario abre y terminan convirtiéndolo en cliente.
  • No hago REDACCIÓN DECONTENIDOS, aunque te puedo recomendar a buenos redactores.
  • Escribo las PÁGINAS estáticas de tu WEB para que sean un lugar al que tu cliente quiera volver.
  • El STORYTELLING está incluido en cualquiera de los formatos que trabajo, dependiendo del caso. El copy que no cuenta historias, no es copy. No sé lo que es, pero es otra cosa.

También enseño copywriting de dos maneras:

  • En sesiones individuales presenciales o en vídeoconferencia.
  • Dando talleres presenciales de copywriting (especialmente en la provincia de Girona).

Mientras tú lees esto

Yo puedo estar bajando a la gata del árbol del vecino, conversando con mis hijos, o encontrando el amor eterno que el destino me tiene preparado. 

Puede que me tire al mar en pleno invierno y grite feliz al borde de la hipotermia, que alguien me diga algo en el supermercado mientras compro jabón, y me de una idea para la próxima carta de ventas.

Cualquiera de esas historias las uso de excusa para hacer correos sobre copywriting y ventas que comparto con mis suscriptores. Nos comunicamos vía email. Lo de las redes me aburre un poco.

Si quieres recibir esos correos, deja tu dirección.

CON TU SUSCRIPCIÓN RECIBES UN CORREO (CASI) DIARIO PENSADO PARA VENDER MÁS Y MEJOR. Me gusta vender, así que en cada uno de ellos intentaré que me contrates. Los que quieren darse de baja lo hacen en dos clics. Es muy fácil.

Para cumplir con la RGPD debes aceptar la política de privacidad. Tus datos estarán bien guardados en Mailchimp, que también cumple con la ley de protección de datos.

Me llamo Inés Díaz

Cosas de mí que lo mismo te importan nada

  • Soy argentina de nacimiento, cuando te digo que me gusta la psicología de ventas, hablo muy en serio.
  • Vivo en Girona y hablo catalán, pero escribo en castellano. Hay que saber reconocer los límites.
  • Tengo tres hijos grandes y mi gata acaba de tener gatitos. Lo de la super población: mea culpa.
  • Mis correos son raros. Los escribo porque son muy rentables y en cada uno de ellos ejercito la persuasión, contigo. Hay gente que a la que no les gustan nada. Otros los leen cada día.
  • Tengo tanta experiencia en el amor, que debería ser una cum laude, pero no. Soy una patosa crónica.
  • No te voy a aburrir diciendo que me gusta escribir. Sería tan idiota cómo decir que me gusta vender. Las obviedades me aburren.
  • No soporto los mensajes "buenistas" aunque tampoco quiera decir que soy "malista". Me gustan las cosas como son, si quieres vender, no finjas que eres una ONG.
  • Soy de marketing de respuesta directa, fan de la "Escuela Israelista" (nada que ver con cuestiones geopolíticas), pero sí con maneras de entender el oficio de copy.
  • Bailo cada día para pensar mejor, y pienso cada día para bailar mejor. Eso me ha quedado muy Mr.Wonderful. Me haré una taza con la frase.
  • No tengo ningún título universitario porque a la edad de estudiar yo vendía para mantener a mis hijos. A veces pienso en apuntarme a alguna carrera, pero enseguida se me pasa.
  • Tengo un libro escrito sobre aprender copywriting en el Tinder que quizás publique un día.
  • Podría seguir poniendo cosas absurdas, pero si quieres más, te suscribes. O no.

Sobre cómo aprendí copywriting haciendo anuncios en portales eróticos

 

Soy una profesora de danza que metió la pata.

Siempre tengo alumnas en mis clases, no gasto energía con eso. Vendo bien mi trabajo, además las alumnas antiguas me van recomendando por la ciudad.

Y como me creo muy lista, me dije:

-Ahora pones una web vendiendo servicios de danza online y lo petas.

Puse una web chulísima, con fotos profesionales, con regalos, con vídeos en youtube dando valor a chorro y ¿sabes qué pasó?

No petó.

Le caían usuarias que me dejaban comentarios, me mandaban mensajes, y se iban como habían llegado.

Veía toda esa ilusión, ese tiempo invertido en algo tan poco rentable y sentía náuseas.

Así que investigué hasta dar con el error.

Me faltaba copywriting.

Claro. La psicología de ventas que yo usaba de manera intuitiva cuando hablo con alguien cara a cara, no la podía transferir a los escritos de mi web sin saber copywriting.

Cuando apliqué copy ¿sabes qué pasó?

1-Que a mis clases llegaron más alumnas que valoraban mi manera de enseñar y que confiaban en mí sin haberme visto la cara en su vida.

2-Que terminé convirtiéndome en copywriter. 

Descubrí un mundo fascinante. Me obsesioné. Ligeramente. 

Mis primeros pasos como copywriter fueron vendiendo servicios en el mundillo del porno

Lee bien. Vendía servicios de escritura, para gente que vendía servicios “eróticos”.

Ponía un titular y llegaba un perfil de cliente, lo cambiaba y llegaba otro. En unas pocas horas podía experimentar los resultados de cada uno de los principios de copy.

También, en las cartas de venta para vender mis clases de danza, veía lo impresionante que es comprobar que en la misma web, con el mismo presupuesto de publicidad al cambiar el copywriting obtienes un 100% o 200% más de resultado. Eso como mínimo.

Una cosa es que te lo cuenten, otra fue comprobarlo por mí misma.

El copy fue ocupando cada vez más y más espacio.

Hoy me dedico a escribir para clientes y suscriptores. También hago auditorías. 

Por las noches doy alguna clase de danza, que hay que mantenerse en movimiento para pensar con claridad. Por supuesto.

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