Instrucciones para escribir un texto para tu web que aniquile tus ventas

Y el error de confundir a tu competencia

O cómo perder ventas con cada usuario que entra a tu web y no entiende qué cuernos haces con tu tiempo y tu negocio.

1- Compra una caja de té

De esas que tienen frases motivacionales en las etiquetas

2- Elige las etiquetas más bonitas

Que sean de diferentes largos para que se ajusten al moderno diseño web que has seleccionado previamente. Ejemplo "La vida te pone obstáculos, pero los límites te los pones tú", o "El camiino al éxito es la actitud".

3- Tíralas todas al aire

La que caiga más cerca tuyo será el título de tu página de inicio.

4- Las demás irán juntas

al párrafo que va justo debajo

le puedes dar un toque personal hablando de tú a tú con el lector, eso genera engagement. Más o menos así: “Sé que quieres emprender y no morir en el intento, y sabes que las oportunidades no pasan, si no que las creas. Por eso, avanza tu negocio al siguiente nivel y factura seis cifras en el próximo trimestre con nuestro curso”

5- Intercala más frases bonitas con fotos

Las fotos que sean de escritorios con portátiles Apple y gente que pone cara de asombro mientras mira la pantalla. Si salen chinos, mejor que mejor.

6- Llama a todos tus primos

Que te den una foto suya. Que salgan ahí de testimonio diciendo que eres lo mejor que hay. Que les has cambiado la vida. Luego tú les devuelves el favor haciendo lo mismo en sus webs. Nadie sospechará nada.

7- Escribe corto

Como si la gente no leyera.

8- Mete mucho logo

Haz tu sección de colaboraciones con todos los logos que puedas. Empléate a fondo. No importa si en esa empresa eras el becario. Pon todos los que puedas como si se fueran a extinguir los logos y tú fueras Noe y tuvieras una barca.

9- Ya está

Ya eres igual que todos los demás. El usuario que ha llegado a tu web no conseguirá entender muy bien lo que haces, ni conseguirá acordarse de ti cuando cierre tu página continúe buscando quién va a resolver su problema.

Haz perdido otra venta.

Felicidades.

Recomendaciones:

*En ningún momento aclares qué es lo que vendes. Si un servicio, una caja con trucos de magia, un curso online.

Que el usuario no pueda hacer en su cabeza ninguna imagen concreta.

*Mete muchas palabras que no signifiquen algo claro para el lector, tipo: engagement, elevator speach, la vida de tus sueños, salir de tu zona de confort, dinero feliz, etc.

*Habla de lugares comunes para que tu mensaje se pierda en el olvido, igual que tu vecino habla del tiempo en el ascensor.

*Si quieres asegurarte del todo de que tu web no va a funcionar, finge que pones un filtro de interesados, pero que sea de mentira, de la siguiente manera:

“Quiero a las personas adecuadas en este curso. Por ese esto NO es para ti si:

– No estás dispuesto a salir de tu zona de confort (en esta parte queda sensacional).
– No valoras tu tiempo.
– Crees que los problemas se arreglan solos”.

¿Lo ves? Es muy fácil.

Ahora, en serio.

Detectar copywriting de calidad

Si observas que algo no te incita a hacer clic cuando lo lees en una web ajena, te aseguro que tampoco lo hará en tu cliente ideal cuando lo lea en la tuya.

Quizás veas webs de otros profesionales y te dé por pensar. “Jo..¡Qué bonito!” y te sientas en la tentación de utilizar el mismo efecto. Pero detente un momento y hazte la siguiente pregunta:

¿Esto que veo me despierta el deseo de hacer clic?


No siempre lo bonito, lo serio, lo currado, es suficiente para despertar el deseo de compra. Demasiados negocios se esfuerzan en dar una buena imagen, cuando deberían apuntar más lejos, a conseguir clientes.

Eso requiere esfuerzo, preparación e investigación. No se consigue copiando frases bonitas que pueden verse casi clonadas en todos los negocios de tu competencia.

¿Los referentes de tu nicho son la competencia de tu marca?

Mira, es simple: No lo son. 

Ellos juegan en otra liga pueden vender haciendo cosas que ti te resultan contraproducentes.

Nike puede poner una foto y una frase y con eso te emociona. 

No es magia. Han hecho un arduo trabajo previo. Porque tú has visto a Forrest Gump con sus zapatillas Nike conversando con Jenny en el jardín de su casa, has visto a tenistas romperse en un partido y aún así salir victoriosas calzando unas Nike. Has visto anuncios de la marca en todos los formatos, por eso ves el Just Do It y ya estás con ganas de salir a correr.

Pero tu marca no tiene treinta años de campaña detrás, no puedes contratar a un deportista famoso y claro, no has invertido millones de dólares en anuncios.

Lo que a ellos les sirve no te sirve a ti, salvo que ya seas autoridad reconocida en tu sector, y ni aún así te mereces reducir tus posibilidades de conversión de esa manera.

Tus textos tienen que quedarse en la memoria de tu cliente ideal y eso no lo conseguirás imitando a nadie. 

Más advertencias

Delegar los textos de tu negocio a un diseñador web que no domina copywriting, es un acto suicida. 

Es lo normal en el mercado de habla hispana, sí. Da mucha pena ver profesionales con webs recién estrenadas que tienen textos llenos de frases correctas sin ningún sentido comercial. 

Parece ser, y esto te lo cuento de oídas, (porque yo de inglés no entiendo ni yes), que en el mercado anglosajón la figura del copy siempre fue reconocida.

Aquí hasta hace pocos años ni se sabía de su existencia.

 

Afinando el ojo crítico

Otra cosa que te encontrarás demasiado a menudo es gente que dice tienes que “enamorar a tu cliente”, “cautivar con tu palabras”, “emocionar con tu storytelling”.

Ya.

Incluso hay gente que vende storytelling y cuando lees sus relatos son algo así cómo:

“Durante años me sentí encerrado en una vida que no quería. Mi trabajo era estresante y mi jefe insoportable. Pero desde que hice el curso XXX mi vida cambió y ahora tengo la vida que siempre he querido”

Eso no computa como storytelling, eso con suerte y siendo benevolente, es el borrador de un relato.

Un relato de verdad te coje de las solapas y te pone delante de una escena. No te explica una vivencia, te la hace vivir.

Te lleva de la mano a través de las aventuras del personaje y cuando encuentra la solución a su problema, tú sientes su alivio.

Ya sé que cuando paseas por internet y ves un profesional que habla de estos temas, aunque hayan cosas que te suenen un poco dudosas tú piensas “si ha estudiado este tema, sabrá más que yo”. Pero no dudes de ese run-run interno.

Es tu sentido común, es tu guía.

Hay profesionales que me dicen:

– Quiero vender, pero no quiero poner todas esas frases con promesas y dar la sensación de que soy una vende motos. Me da mucha vergüenza cuando las leo en otras webs. Si para vender es necesario caer tan bajo, pues quizás vender no sea lo mío.

La buena noticia es que no tienes que vender de esa manera.

Puedes hacerlo con elegancia, con sutileza y por supuesto, con honestidad.

¿Qué sentido tendría emprender si necesitas perder tu identidad por el camino?

 
Y ya para terminar
 

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